Cuidadoras Alzheimer

¿Qué es el Alzheimer?

 

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por causar un deterior cognitivo que supone la pérdida de la memoria inmediata y otras facultades mentales, pudiendo causar también trastornos en la conducta de la persona. Su mayor factor de riesgo es la edad, por lo que se trata de una enfermedad muy común en las personas mayores, en especial a partir de los 85 años.

 

Debido a esta pérdida de memoria y de habilidades intelectuales y sociales, y a que lamentablemente el Alzheimer es una enfermedad que no tiene cura, sino que va avanzando progresivamente, se trata de una enfermedad en la que se suele requerir de una cuidadora especializada en pacientes de Alzheimer, que pueda hacer lo posible por mejorar la calidad de vida de la persona.

 

El Alzheimer se trata de una enfermedad relativamente común en España, ya que la padecen aproximadamente 1,2 millones de personas y se estima que un 35% de los casos ni siquiera están diagnosticados.

 

Síntomas del Alzheimer

 

Debemos tener en cuenta que muchas personas pueden tener olvidos o pequeños retrasos en la memoria de escasa importancia que forman parte del envejecimiento habitual. Sin embargo, en el caso del Alzheimer, estos olvidos son más frecuentes y graves.

Una manera de identificarlo puede ser si la persona coloca objetos en lugares inusuales, como por ejemplo las llaves en el frigorífico. O cuando no se recuerdan funciones básicas de los objetos, como que unas llaves se usan para abrir.

 

Primeros signos o síntomas precoces del Alzheimer

 

Entre los primeros indicios que pueden indicarnos la presencia del Alzheimer están los siguientes:

  • Cambios en la personalidad
  • Pérdida de movilidad
  • Dificultades para comunicarse
  • Menor energía
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Problemas de atención y orientación
  • Incapacidad para resolver operaciones aritméticas sencillas

 

Aunque estos síntomas podamos encontrarlos los propios familiares en la persona en cuestión, lo más recomendable es acudir a un médico especializado que realice las pruebas necesarias y pueda valorar adecuadamente el caso.

En un inicio es posible que la propia persona se de cuenta de su dificultad para recordar cosas u organizar pensamientos, pero lo más probable es que sea un familiar o amigo el que note que los síntomas empeoran y son más preocupantes.

 

Síntomas del Alzheimer avanzado

 

Conforme la enfermedad avanza, empiezan a desarrollarse otros síntomas que podemos observar en los pacientes.

  • Falta de reconocimiento de personas cercanas o incluso su propio reflejo en el espejo (agnosia).
  • Dificultades de comunicación debido a alteraciones del lenguaje (afasia).
  • Necesidad de ayuda para la realización de actividades básicas de la vida diaria.
  • Problemas de movilidad al caminar y tropiezos frecuentes.
  • Incontinencia urinaria y más adelante fecal.
  • Dificultades para tragar comida debido a alteraciones neurológicas que controlan este proceso.
  • Pérdida de peso importante
  • Pérdida de masa muscular que pueden provocar escaras.

 

Además, también pueden aparecer síntomas de tipo psicótico que alteren la personalidad de la persona haciéndola más agresiva u obsesiva, o incluso le lleven a imaginarse personas que no existen o ruidos.

 

Causas del Alzheimer

 

La causa fundamental por la que se produce el Alzheimer es la reducción en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor que regula diversas funciones como el paso del sueño a la vigilia, o los procesos de memoria y asociación.

Al contar con menos neurotransmisores de este tipo, se desarrolla el Alzheimer. Pero no ha llegado a aislarse ningún factor que desencadene este proceso. Sí que se han identificado, sin embargo, algunos factores de riesgo:

  • Genética: cuando un familiar directo ha padecido Alzheimer, hay una mayor probabilidad de que sus descendientes lo padezcan.
  • Sexo: porcentualmente, las mujeres padecen en mayor número de Alzheimer, pero puede ser debido a su mayor esperanza de vida.
  • Edad: el Alzheimer puede empezar a aparecer a partir de los 65 años con un 10% de probabilidades, llegando al 50% a los 85 años. Se trata del mayor factor de riesgo para el desarrollo de esta enfermedad.
  • Educación: una peor educación puede ser indicativo de riesgo en el desarrollo de Alzheimer dada la menor estimulación cerebral.
  • Historial médico: lesiones en la cabeza o traumatismo en esa parte del cuerpo pueden estar vinculados también al desarrollo del Alzheimer.
  • Otros: algunos estudios vinculan la salud de la cabeza con la del corazón.

 

Genes vinculados al Alzheimer

 

Actualmente se está investigando mucho acerca del Alzheimer y poco a poco vamos conociendo un poco mejor esta enfermedad. En esos estudios se han identificado algunos genes que parecen tener una importancia singular en el desarrollo del Alzheimer.

  • Proteína precursora amiloidea: es el primer gen con mutaciones que puede ser motivo de una forma heredada de Alzheimer.
  • Presenilina-1 (PS-1): las variaciones en este gen son la causa más común del inicio precoz del Alzheimer.
  • Presenilina-2 (PS-2):  es otra variación que igualmente causa el inicio precoz del Alzheimer.
  • Apolipoproteína E-e4 (APOE4): es la primera variación de gen descubierto que aumenta el riesgo de Alzheimer y se trata del gen que supone un mayor riesgo, por lo que se conoce hasta el día de hoy. Sin embargo, tener esta mutación tampoco implica que la persona vaya a desarrollar esta enfermedad.

 

Tratamiento del Alzheimer

 

Como hemos mencionado anteriormente, actualmente no existe una cura para el Alzheimer aunque se está investigando ampliamente sobre ello.

Si existen, sin embargo, algunos tratamientos que, aunque no influyen sobre la enfermedad, ayudan a controlar los síntomas y mantener durante un mayor tiempo las capacidades físicas y mentales del paciente.

  • Actividades: realizar actividades que ejerciten la mente ayuda a mejorar el ánimo de los enfermos y a mantener durante un mayor tiempo sus facultades mentales.
  • Inhibidor de glutamato: el consumo de este medicamento se usa para proteger las células del cerebro.
  • Inhibidor de colinesterasa: este medicamento ralentiza la degradación metabólica y ayuda a la comunicación entre las células.
  • Apelar a los recuerdos: escuchando música de la época del paciente u observando fotografías antiguas de su vida puede ayudar a mejorar su memoria.

 

Recomendaciones para el cuidado de pacientes de Alzheimer

 

En función del grado de avance de la enfermedad deben ponerse en marcha unas medidas u otras, pero en líneas generales hay una serie de recomendaciones que debemos tener en cuenta:

 

  • Realizar la alimentación de la persona en posición erguida ayudándonos de cojines y almohadones. Si la persona no sostiene la cabeza es importante que lo hagamos nosotros. De esta forma evitamos atragantamientos y una posible neumonía por aspiración.
  • En caso de que la persona mastique con dificultad, triturar los alimentos. Si los líquidos son el problema, entonces podemos usar espesantes.
  • Es bueno realizar paseos diarios para mantener la movilidad de la persona mayor lo máximo posible.
  • Adapta la casa para que el desplazamiento en ella sea lo más fácil posible y evitar así posibles tropiezos.
  • Nunca hagas lo que las personas mayores y dependientes puedan hacer por sí solas. Hay que ofrecer ayuda en función de las dificultades que tenga la persona.
  • Ayuda a la persona a realizar ejercicios que favorezcan el buen funcionamiento de sus articulaciones y músculos.
  • Establece horarios rutinarios para ir al servicio en función de la hora en la que la persona necesita ir al baño con una mayor frecuencia.
  • Usa los sentidos para estimular a la persona ya sea a través del tacto, el olor o música relajante que pueda recordar.
  • Habla con la persona, aunque no responda con palabras. Tu voz puede ayudar mucho a calmar a la persona mayor con Alzheimer.

 

Cuidadoras especializadas en personas mayores con Alzheimer

 

A la hora de buscar una cuidadora que se encargue de una persona mayor con Alzheimer, es importante contar con alguien que tenga experiencia en este tipo de pacientes, ya que así sabrá mejor cómo actuar y qué actividades llevar a cabo con dicha persona.

El cuidado a domicilio además supone una gran ventaja en el trato de estos pacientes, ya que al mantenerles en su entorno habitual no se le saca a un ambiente que sea desconocido para la persona y que pueda acabar causándole mayor confusión.

En Depencare te ayudamos a encontrar una persona que se adapte a tus necesidades, tanto a nivel de especialización, como de disponibilidad, así como por supuesto el trato humano y la cercanía que son tanto o más importantes que las anteriores.

Nuestras cuidadoras están preparadas para realizar diferentes tipos de trabajos en función de las necesidades de la persona: cuidado, seguimiento de medicación, elaboración de comidas, aseo personal, tareas domésticas, etc.

Si quieres conocer más acerca de estos servicio, te invitamos a contactar con nosotros.

Solicita información o llámanos al 91 091 35 66

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