Vivimos en una sociedad en la que afortunadamente los progresos de la tecnología y la medicina nos han permitido alargar nuestra esperanza de vida, provocando un envejecimiento de la sociedad y unos cambios en la pirámide de la población que están repercutiendo en la forma en la que vivimos y nos organizamos.

Actualmente en España existen más de 8 millones de personas mayores de 65 años y se espera que en 2050 sean más 16 millones, cerca de un tercio de la población.

 

La soledad en las personas mayores

 

Las personas mayores atraviesan en esta etapa diferentes tipos de problemas. Uno de ellos es el problema de la soledad que puede afectarles de forma más profundo a nivel psicológicos y sus capacidades cognitivas.

En concreto, es a partir de los 80 años de edad cuando las personas mayores experimentan un mayor grado de soledad, según la encuesta “Soledad y riesgos de aislamiento social en las personas mayores” de la Obras Social “La Caixa”. Esto se acentúa más incluso en el caso de los hombres, ya que cuentan con una red de personas más escasa con la que tener cercanía emocional y confianza.

 

¿Cómo afecta la soledad en las personas mayores?

 

La soledad en los mayores es un problema que como podemos ver afecta a un gran porcentaje de personas mayores. Lo grave es cuando se produce la “soledad no deseada” que es la que más perjuicios causa sobre las personas y que puede afectar en los planos físico, psicológico y social.

 

Consecuencias a nivel físico de la soledad

 

En el plano físico se muestra a través de debilidades en el sistema inmunológico, dolor de cabeza, además de problemas digestivos y de corazón.

 

Consecuencias a nivel psicológico de la soledad

 

En el plano psicológico repercute reduciendo la autoestima de la persona, aumentando la ansiedad y la depresión e incluso provocando ideas suicidas. El plano psicológico además se ve especialmente afectado si la soledad está acompañada de la pérdida de la pareja.

 

Consecuencias a nivel social de la soledad

 

En el plano social, la soledad afecta en el desarrollo de prejuicios sociales y el aislamiento, además de recurrir a opciones más bien desesperadas para socializar y hablar con otras personas.

 

Otras consecuencias de la soledad sobre las personas mayores

 

Además, no debemos olvidar otros factores que son fomentados por la soledad, como un mayor consumo de alcohol, cayendo en ocasiones en el alcoholismo, descenso de la actividad física, menor interacción social, peor alimentación y una vida menos saludable y más sedentaria.

Por último, algunos estudios señalan que el riesgo de morir prematuramente es mayor en torno a un 14% en las personas que sufren de soledad. Esto se debe fundamentalmente debido al empeoramiento de la salud general que se produce debido a la soledad.

 

Soluciones a la soledad en las personas mayores

 

La soledad no es solo cosa de una persona, es una responsabilidad de la familia y la sociedad en su conjunto. Más aún con el desarrollo de las costumbres actuales, la sociedad debe ser consciente de lo perjudicial de la soledad, especialmente en colectivos como el de las personas mayores.

En este sentido se desarrollan actividades para fomentar la socialización de las personas mayores a través de diferentes entidades.

Además, la propia persona puede llevar a cabo diferentes ejercicios y actividades que le ayuden a socializar y tener un envejecimiento más activo. Para ello es muy importante que la persona tenga una vida activa huyendo del sedentarismo y tener hobbies que le permitan socializar y ocupar su tiempo libre.

Por último, la familia es un apoyo fundamental para la integración social de los mayores y su ayuda puede ser de gran utilidad para que las personas mayores se sientan más integradas en la sociedad y su autoestima y calidad de vida mejoren.

 

Actividades para combatir la soledad en personas mayores

 

Para hacer frente a la soledad es importante mantenerse entretenido y realizar actividades que nos permitan socializar con otras personas y divertirnos. Puedes echar un ojo a diferentes actividades de este tipo en este artículo.

Los juegos y actividades de este tipo, no solamente son una ayuda contra la soledad, sino que también son un refuerzo a la salud general y mental de las personas.

 

El cuidado a domicilio como apoyo para combatir la soledad

 

Los cuidadores a domicilio son una gran ayuda y apoyo para las personas mayores, no solamente por su labor para permitir que las personas mayores mantengan cierta autonomía y dependencia, sino también por su cercanía y el vínculo que se crea entre la persona mayor y su cuidador.

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