La relación entre jóvenes y ancianos tiene muchos beneficios para ambas generaciones. Entre ellas hay muchos años de vivencias y experiencias y también una visión diferente de la vida que de alguna forma se contrapone, pero que también se complementa. Por esta razón, la relación entre las personas mayores y las más jóvenes puede ser muy enriquecedora.

En otras épocas esta relación se daba de forma más natural, pero con el paso de los años este tipo de conexiones se han ido perdiendo y por ello se han ido creando diferentes programas que favorecen la relación entre jóvenes y ancianos.

 

Ventajas para las personas mayores de la relación con los jóvenes

 

A las personas mayores les ayuda a tener compañía y prevenir la soledad. Además, al conversar con otras personas, se previenen el deterioro cognitivo de forma significativa.

 

Ayuda a paliar la soledad

El contacto intergeneracional y la posibilidad de comunicarse y relacionarse con otras personas permite que las personas mayores sufran de una menor soledad. Solo esto ya es una gran ventaja, ya que uno de los mayores problemas que tienen las personas mayores actualmente es precisamente la soledad.

Evitando la soledad de las personas mayores ayudamos a reforzar su autoestima y que tengan un mayor bienestar emocional, lo que es muy importante para su salud mental.

 

Previene el deterioro cognitivo

Las conversaciones entre personas mayores y otras personas ayudan a prevenir el deterioro cognitivo. En el caso de las conversaciones con jóvenes puede ser incluso mejor, ya que se introducen nuevos conceptos y nuevas ideas que pueden ayudar a que la persona mayor ejercite su comprensión y su imaginación.

 

Reduce el riesgo de depresión

Las relaciones intergeneracionales reducen el riesgo de depresión ya que aportan compañía y hacen que la persona mayor se sienta más útil y reconocida. Para ellos es reconfortante saber que pueden seguir aportando en la familia, aunque solo sea entreteniendo a los pequeños de la familia o dando consejo a los que ya son algo más mayores.

 

Oportunidad de desarrollar nuevas habilidades

Las personas jóvenes pueden ayudar a que los mayores desarrollen nuevas habilidades. Especialmente las vinculadas al manejo de las nuevas tecnologías, como por ejemplo aprender a usar el móvil, whatsapp, hacer fotos, etc.

 

 

Ventajas para los jóvenes

 

Los jóvenes también pueden beneficiarse de su relación con las personas mayores ya que les aportan un gran conocimiento y experiencia, además de ser unos transmisores de cultura de gran utilidad para las personas jóvenes.

 

Aprendizaje de vida

Más allá de las anécdotas de las historias de vida que pueden compartir las personas más mayores, éstas suelen encerrar grandes aprendizajes de utilidad. Además, contar como era la vida en el pasado puede servir a los jóvenes a ver la vida y su situación con otra perspectiva, que también les ayuda a valorar lo que tienen.

 

Construcción de valores sociales

La relación con personas mayores ayuda a la construcción de valores de los más jóvenes. A través de las experiencias que relatan aprenden mucho de la vida y de cómo tomar decisiones, además de aprender a respetar a los mayores y prevenir la generación de prejuicios hacia los ancianos como el edadismo.

 

Fortalecimiento de la resiliencia

Al escuchar los problemas que han tenido que afrontar nuestros mayores, las personas jóvenes desarrollan su capacidad de resiliencia, es decir

 

Fomentar las relaciones intergeneracionales dentro de la familia

 

En España y gran parte de Europa, la mayor parte de las relaciones intergeneracionales se dan dentro de la familia. Fuera de la familia este tipo de contactos suelen suceder de forma menos frecuente, por lo que tanto unos como otros apenas se pueden beneficiar de este contacto.

Existen diferentes iniciativas que fomentan este tipo de vínculos que tanto pueden aportar a ambas generaciones. Este tipo de iniciativas son una buena solución si no es posible crear este tipo de vínculos dentro de la familia. En caso de que sea posible, dentro de la familia se puede fomentar diferentes tipos de actividades que se puedan realizar en común:

 

  • Juegos de mesa:  los juegos de mesa pueden ser un buen entretenimiento para pequeños y mayores. Es importante escoger juegos que gusten a todos o en caso de que no sea posible, ir turnándolos para no perder la atención ni el interés de nadie.
  • Actividades culturales: ir al cine, el teatro o de visita a un museo es una buena manera de pasar tiempo juntos y tener un tema de conversación común.
  • Actividades de cocina: los abuelos pueden ser grandes maestros de cocina y la ayuda de los jóvenes también puede ser de utilidad en la realización de estas tareas.
  • Actividades al aire libre: salir a hacer senderismo, practicar algún juego sencillo, etc es otra manera de hacer actividades en común entre personas mayores y jóvenes.
  • Nuevas tecnologías: los jóvenes también pueden enseñar a sus mayores el uso de nuevas tecnologías. Este tipo de actividades además son muy útiles para los mayores y les permiten estar más en contacto con sus personas cercanas.
  • Manualidades: con los más pequeños también se pueden realizar actividades vinculadas a las manualidades: papiroflexia, hacer un álbum de fotos, jardinería, etc.

 

Evitar el edadismo en los más jóvenes

 

El edadismo es la discriminación hacia las personas mayores que se manifiesta de forma relativamente frecuente entre los jóvenes. Esta discriminación se basa en una serie de prejuicios e ideas preconcebidas que pueden desembocar en malos tratos, falta de sensibilidad y deshumanización de las personas más mayores.

Realizar actividades en común con los mayores, permite que los jóvenes los comprendan mejor y desarrollen su empatía y respeto hacia los más mayores.