Con la llegada de las altas temperaturas, siempre es importante tener en cuenta algunas recomendaciones. Poder disfrutar del verano, no está reñido con ser precavido y tomar por tanto algunas medidas.

Mantener la hidratación

Las personas mayores tienen más dificultades para identificar cuando tienen sed, por lo que deben mantenerse hidratadas. Deben beber agua en cantidad suficiente y de manera regular. La cantidad estándar recomendada en el periodo estival estaría al menos entre 2 y 2,5 litros.

Es importante reconocer los signos de deshidratación para poder actuar en caso necesario. Entre ellos se pueden incluir sequedad de boca, ritmo cardíaco rápido y aturdimiento.

Golpe de calor

Debemos reconocer los síntomas de un golpe de calor y buscar ayuda de un profesional sanitario en caso necesario. Entre los signos característicos para identificarlo podemos encontrar: cara enrojecida, alta temperatura, náuseas, confusión, mareo, sudoración excesiva al principio con posterior falta de sudor, fiebre con temperatura corporal de más de 39º y dolor de cabeza.

Controlar la ingesta de cafeína

Las bebidas con cafeína como el café o el té pueden aumentar la deshidratación. Si forman parte del ritual diario, es importante asegurarse de ingerir suficiente agua: una buena regla general es tomar al menos un vaso de agua por cada bebida con cafeína.

Mantenerse fresco en casa

Cierre las persianas y las cortinas para ayudar a mantener el calor fuera de su hogar durante las horas diurnas de mayor temperatura. Si se cuenta con aire acondicionado, un buen sistema para refrescar la casa es abrir las ventanas y conectar el aire unos minutos antes de cerrarlas para ayudar a expulsar el aire caliente acumulado en el hogar.

Protegerse al salir de casa

Al salir al aire libre, es importante usar protector solar y cubrirse la cabeza con una gorra o sombrero, para evitar la sobre exposición a los rayos solares.

Y, por último, lo más importante de todo, ¡Disfrutar del verano!

 

 

Pin It on Pinterest

Share This