Aunque existe la obligación legal de dar asistencia a nuestros padres según el código civil, es posible que no queramos realizar nosotros personalmente esta tarea. Y aunque pueda resultarnos incómodo decirnos a nosotros mismos “no quiero cuidar a mi padre”, lo cierto es que, en muchas ocasiones, debido a las responsabilidades que hemos asumido en nuestra vida o a posibles cambios de humor de la persona a cuidar, no nos veamos capaces de hacerlo.

 

No te sientas culpable

 

En primer lugar, es importante que no te sientas culpable por pensar que no quieres cuidar de tus padres. Cada persona es un mundo y hay diferentes problemáticas que se pueden dar por las cuáles no sea una buena idea cuidar de nuestro padre o de otro familiar.

 

La importancia de la comunicación

 

Si nuestros padres necesitan alguien que les atienda y nosotros no podemos encargarnos de ello por cualquier razón, es importante que tengamos una conversación tranquila con ellos para analizar pros y contras, y ver a qué solución se puede llegar.

Es habitual que, si ellos han perdido independencia y autonomía, se sigan viendo capaces de realizar su vida diaria sin necesidad de ninguna ayuda, aunque verdaderamente la necesiten. Porque el hecho de que puedan llevar a cabo sus actividades habituales no quiere decir que sea conveniente que las hagan, ya que en muchas ocasiones pueden aumentar las probabilidades de caídas, lesiones, etc.

Sin embargo, también es frecuente que las personas mayores no quieran ningún cambio en sus vidas: no quieren ir a una residencia y no quieren meter a ninguna persona ajena a la familia en su casa. Esto unido a que los familiares no puedan atender y cuidar de nuestros mayores es un problema, y por eso es importante hablar para tratar de llegar a una solución.

 

Llegando a un acuerdo para cuidar a nuestros padres

 

Una ventaja del cuidado a domicilio es que es muy flexible. Se puede contratar a una persona un número determinado de horas un par de días a la semana que al menos ayude a que la persona mayor tenga qué comer sin necesidad de cocinar y pueda tener la casa limpia, o al menos limpiar aquellas cosas que pueden suponer más esfuerzo: espacios altos, alfombras, baño, etc.

Es importante que nuestros padres no entiendan que se contrata a una persona que les cuide y nosotros nos desentendemos de ellos. Debemos mantener la comunicación y seguir teniendo tiempo de calidad con ellos, solo que simplemente no nos dedicaremos a su cuidado diario.

 

Facilitar la adaptación a la nueva situación

 

Es importante que los cambios que hagamos en la vida de nuestros mayores se realicen poco. A las personas mayores no les gustan los cambios. Si a cualquier persona le cuestan, a ellos aún más, pero es que a veces esos cambios bruscos pueden aumentar su ansiedad y estrés, afectando a su capacidad cognitiva.

Por esta razón, aún estando de acuerdo nuestros padres, es importante facilitar su adaptación a la nueva situación y comunicarnos adecuadamente con ellos para asegurarnos de que están a gusto, tranquilos y felices.

 

Llegando a un acuerdo con la familia para cuidar de nuestros padres

 

En caso de no acudir a una residencia ni optar por una cuidadora de personas mayores profesional, lo más común es que el cuidado de nuestros mayores sea realizado por el resto de la familia (hermanos, sobrinos, etc). Aquí sin embargo es importante que el peso del cuidado no recaiga excesivamente sobre una sola persona. Si las cuidadoras profesionales ya pueden sufrir del llamado “síndrome del cuidador”, en el caso de las cuidadoras de la familia esto puede suceder de forma más acentuada debido a la fuerza del vínculo existente entre la cuidadora y la persona a cuidar.

Además, te recomendamos leer nuestro artículo “Cómo cuidar a los padres cuando envejecen”, en el que encontrarás algunos apuntes de gran utilidad a la hora de afrontar esta situación en la familia.

Si, por el contrario, puedes contratar a una cuidadora, pero tus padres son reticentes a ello, te recomendamos empezar con pocas horas para facilitar su adaptación. De esta forma tú tendrás algo de tiempo libre, pero tus seres queridos estarán siempre cuidados. Recuerda que en Depencare ofrecemos cuidado de personas mayores por horas, de forma que nos podemos adaptar a tus necesidades e ir modificando el número de horas.

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