La disfagia es un problema relativamente común entre las personas mayores que consiste en la dificultad para comer o deglutir la comida. Suele estar acompañada de dolores que se producen al tragar alimentos o fluidos.

 

Tipos de disfagia

 

Existen dos grandes tipos de disfagia en función de la zona en la que se produce la dificultad al tragar.

 

Disfagia orofaríngea

Se trata de la disfagia que se produce en la faringe, dificultando el paso de alimentos sólidos y líquidos desde el comienzo de la deglución. En los casos más graves, los alimentos pueden desviarse hacia la tráquea, atragantando al paciente.

 

Disfagia esofágica

Se trata de un tipo de disfagia en el que las dificultades se producen una vez los alimentos bajan al estómago, en la zona del esófago. En los casos más graves se pueden producir vómitos que compliquen una correcta nutrición de la persona.

 

Causas de la disfagia

 

Las causas de la disfagia pueden ser muy variadas y en algunos casos puede ser un síntoma de otra patología más grave que padezca la persona. La causa de la disfagia puede ser diferente en función del tipo que afecte a la persona.

 

Disfagia esofágica:

 

  • Acalasia: cuando el músculo esofágico inferior no se relajada correctamente, permitiendo que los alimentos regresen a la garganta.
  • Espasmo difuso: cuando el esófago se contrae varias veces con mucha presión y de manera descoordinada.
  • Estenosis esofágica: estrechamiento del esófago (estenosis) que impide el paso a trozos grandes de alimentos.
  • Tumores esofágicos: puede deberse a tumores esofágicos.
  • Cuerpos extraños: debido a la obstrucción causada por un alimento u otro objeto.
  • Anillo esofágico: estrechamiento de la parte inferior del esófago.
  • Enfermedad del reflujo gastroesofágico: daños causados por el ácido estomacal en los tejidos gastroesofágicos.
  • Esofagitis eosinofílica: alergia alimentaria.
  • Radioterapia: puede causar la inflamación del esófago.

 

Disfagia orofaríngea

 

  • Trastornos neurológicos: algunos trastornos pueden provocar disfagia.
  • Daño neurológico: lesiones cerebrales o cardiovasculares pueden provocarlo también.
  • Divertículo faringoesofágico: acumulación de particulas de alimentos en la garganta que impide la correcta deglución.
  • Cáncer: algunos tipos de cáncer y tratamientos oncológicos pueden ocasionar dificultad al tragar.

 

Síntomas de la disfagia

 

Además de la propia dificultad para ingerir bebidas y alimentos, la disfagia presenta otros síntomas que suelen estar presentes:

  • Dolor al tragar
  • Sensación de ahogo
  • Babeo
  • Voz ronca
  • Regurgitación de los alimentos
  • Acidez estomacal
  • Adelgazamiento repentino
  • Tos y arcadas

 

Tratamiento de la disfagia

 

El tratamiento de la disfagia debe estar enfocado a que esta mejore y tras conseguirlo, tratar lo que pueda estar causando estos síntomas hasta que desaparezcan.

En caso de que la disfagia se deba a una infección, lo habitual es que sea tratada con antibióticos, mientras que en el caso de que la causa sea neurológica, se opta por una terapia motora.

 

Posibles complicaciones

 

La disfagia puede acabar provocando otros problemas más graves si no tenemos el cuidado necesario con la persona que lo padece.

  • Desnutrición: la dificultad para tragar puede provocar que la persona se alimente peor, ocasionando una pérdida de peso y deshidratación del cuerpo.
  • Neumonía por aspiración: si los alimentos o líquidos acceden a las vías respiratorias, pueden provocar una neumonía en los pulmones.
  • Atragantamiento: si los alimentos bloquean por completo las vías respiratorias y no se actúa rápidamente, el atragantamiento de la persona puede acabar causando la muerte.

 

Disfagia en personas mayores

 

Uno de los principales factores de riesgo de la disfagia es el envejecimiento por el desgaste natural del esófago, además de la mayor probabilidad a esas edades de padecer enfermedades con las que la aparición de la disfagia es más común, como los incidentes cardiovasculares, el Parkinson, etc.

Los problemas de deglución no son raros en las personas mayores, que requieren de ayuda para poder alimentarse correctamente y, sobre todo, realizarlo lentamente y masticando bien los alimentos. Es habitual también triturar los alimentos con una batidora o túrmix para facilitar la deglución del mayor.

Si necesitas una cuidadora que te ayude en la alimentación de un ser querido, recuerda que en Depencare podemos ayudarte con las mejores cuidadoras de personas mayores. Contacta con nosotros para saber más.

    Acepto la política de privacidad.