La demencia vascular es la segunda causa más común de demencia en las personas mayores, estando solo por detrás del Alzheimer. Se trata sin embargo de un tipo de demencia que no es tan conocida, por lo que hoy te vamos a hablar sobre ella para que conozcas mejor esta patología que afecta a cientos de miles de personas en España.

 

¿Qué es la demencia vascular?

 

La demencia vascular se refiere a un conjunto de enfermedades que provocan lesiones en el cerebro, dañando los vasos sanguíneos y provocando un deterioro cognitivo sobre la persona que lo padece.

Sus causas pueden ser diversas, pero sus síntomas suelen caracterizarse por el deterioro de la memoria, del lenguaje, la capacidad de razonamiento, pérdida de autonomía e independencia para desenvolverse de forma independiente, etc.

 

Causas de la demencia vascular

 

Las causas de la demencia vascular pueden ser diversas, pero tienen en común que son trastornos que causan daños sobre los vasos sanguíneos del cerebro, afectando a su capacidad para suministrar sangre este órgano, y por tanto oxígeno.

  • Derrame cerebral: los derrames cerebrales que bloquean una arteria cerebral pueden causar diferentes tipos de problemas, entre los que se incluye la demencia vascular.
  • Arterioesclerosis: la arterioesclerosis causa en envejecimiento anormal de los vasos sanguíneos, provocando un estrechamiento de los mismos e impidiendo el flujo correcto de la sangre.
  • Daño en los vasos sanguíneos del cerebro: cuando se produce algún daño sobre los vasos sanguíneos del cerebro, esto puede acabar provocando demencia vascular. Este daño puede ser provocado por muy diferentes causas: presión arterial alta, diabetes, una hemorragia cerebral, etc.

 

Factores de riesgo

 

Hay comportamientos o características que hacen más probable que una persona pueda padecer de una demencia vascular. Los más comunes son los siguientes.

  • Edad: la edad provoca el envejecimiento del cuerpo, afectando a la funcionalidad de nuestros vasos sanguíneos. No es una enfermedad frecuente a los 65 años, pero sí hacia los 90 años.
  • Arterioesclerosis: el estrechamiento de los vasos sanguíneos aumenta el riesgo de padecer demencia.
  • Colesterol alto: los niveles altos de colesterol malo (LDL) a menudo son asociados al padecimiento de demencia vascular.
  • Diabetes: un alto nivel de glucosa daña los vasos sanguíneos, aumentando el riesgo de accidente cerebrovascular y por tanto de este tipo de demencias.
  • Presión arterial alta: la presión alta provoca que la sangre empuje excesivamente las paredes de los vasos sanguíneos, pudiendo provocar un derrame.
  • Tabaquismo: el tabaco daña los vasos sanguíneos, lo que aumenta el riesgo de arterioesclerosis.
  • Obesidad: la obesidad está vinculada a las enfermedades vasculares en general.
  • Fibrilación auricular: este trastorno del ritmo cardiaco aumenta el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular.
  • Ictus: haber padecido un ictus aumenta el riesgo de padecer demencia vascular.

 

Síntomas de la demencia vascular

 

Los síntomas de la demencia vascular no tienen porqué ser los mismos para todos, varían en función de la parte del cerebro que se vea afectada. Sus síntomas suelen ser similares a los de otros tipos de demencia, como puede ser el Alzheimer. Además, es frecuente que Alzheimer y demencia vascular se den juntas.

  • Desorientación
  • Dificultad para concentrarse
  • Menor capacidad de razonamiento y organizar pensamientos
  • Problemas de memoria
  • Deseo repentino y frecuente de orinar o incapacidad para controlar la micción
  • Depresión y apatía
  • Afasia o alteración del lenguaje
  • Agnosia (incapacidad para reconocer objetos)
  • Apraxia (deterioro de la función motora)

 

En ocasiones en las que estos síntomas se presentan tras un accidente cerebrovascular, a este trastorno se le llama “demencia posterior a un accidente cerebrovascular”.

 

¿Cómo prevenir la demencia vascular?

 

La demencia vascular no siempre es fácilmente reconocible, por lo que es importante estar pendientes de posibles problemas cognitivos en aquellas personas que podamos considerar de riesgo. Además, se trata de una enfermedad en la que es muy importante realizar una detección temprana de la misma, ya que los cambios que provoca en el cerebro no son reversibles.

Dado que la demencia vascular está íntimamente relacionada con los accidentes cerebrovasculares, prevenir que estos puedan suceder debe ser la prioridad.

Los criterios a tener en cuenta para prevenir la demencia vascular están vinculados a lo que entendemos por llevar una vida saludable y activa.

  • Evitar el tabaco
  • Limitar el consumo de alcohol
  • No consumir drogas
  • Controlar el colesterol y la glucosa en sangre.
  • Llevar una dieta saludable
  • Mantener un peso adecuado
  • Mantener una presión arterial saludable
  • Realizar ejercicio de forma regular

 

Tratamiento de la demencia vascular

 

No existen medicamentos específicos para el tratamiento de la demencia vascular, sin embargo, sí existen algunos indicados para los síntomas del Alzheimer, algunos de los cuáles son comunes.

Habitualmente, se tratan las causas que puedan haber causado la demencia, como la hipertensión, el colesterol o la diabetes.

 

Cuidado de personas mayores con demencia vascular

 

Cuidar de una persona mayor requiere de mucha atención, cariño y preparación. Se trata de una labor que requiere de una gran exigencia tanto física como emocional. Si estás cuidando o vas a cuidar a una persona con demencia vascular debes tratar de aprender de la enfermedad tanto como puedas y preguntar a aquellas personas que te puedan orientar: trabajador social, médico, etc.

Además de eso, te recomendamos también lo siguiente:

  • Respeta su autonomía e independencia: siempre que sea posible y seguro respeta su capacidad para hacer cosas por sí mismo y ser independiente.
  • Comparte tiempo y actividades: aprovecha para realizar aquellas actividades de las que podáis disfrutar los dos, como un paseo, escuchar música, etc.
  • Crea un ambiente tranquilo: es importante reducir lo máximo posible las fuentes de estrés o agitación en la vida de una persona con demencia, por lo que es importante crear un ambiente placentero y evitar situaciones que puedan preocuparle o alarmarle.
  • Aporta compañía y ánimo: dar compañía y cariño a nuestros seres queridos con una patología de este tipo es muy importante para que se sientan queridos, conserven su dignidad y no caigan en depresión.

 

Si necesitas ayuda, recuerda que en Depencare te ayudamos a encontrar una cuidadora ideal para tus necesidades, y nos encargamos de todo para que tú no tengas que preocuparte de nada y tus seres queridos estén bien cuidados.