Escrito por: MIGUEL MATEOS BELTRAN

 

Para poder proporcionar a una persona el mejor cuidado tras un Ictus debemos conocer en profundidad este trastorno. Por eso, los consejos que te ofrecemos a continuación debes aplicarlos según el grado de afectación que haya producido el ictus.

¿Qué es un ictus?

Es un trastorno cerebrovascular que se produce cuando la sangre no llega adecuadamente al cerebro debido a un coágulo. La zona afectada deja de recibir el aporte necesario de oxígeno y glucosa y paraliza su actividad. Las células neuronales, muy sensibles a la falta de oxígeno, mueren en pocos minutos si el aporte no se restablece. 

Causas que producen un ictus

Son muchos los factores que pueden provocar un ictus; aquí te detallamos los más frecuentes.

  • Edad. A partir de los 50 años, el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular aumenta de forma exponencial debido al deterioro gradual del sistema venoso.
  • Sexo. Los hombres tienen más probabilidad de sufrir estos accidentes, aunque el índice de recuperación también es mayor. Los ictus en las mujeres se dan con menos frecuencia pero con mayor gravedad.
  • Factores hereditarios. Averigua si en la familia de la persona que cuidas hay antecedentes de problemas cardiovasculares para estar prevenido.
  • Hipertensión arterial. Es muy importante cuidar la presión arterial (conocida coloquialmente como tensión), ya que es un factor de riesgo elevado.
  • Tabaquismo. En personas fumadoras el riesgo de sufrir un ictus es sensiblemente mayor que en el resto de la población.
  • Consumo excesivo de alcohol. Las bebidas alcohólicas aumentan la presión sanguínea, con el consiguiente riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

¿Cómo puedes detectar que una persona está sufriendo un ictus?

Dependiendo del área del cerebro que esté siendo afectada, algunos síntomas son una clara advertencia de lo que ocurre.

  • Dificultad para hablar y confusión en las respuestas. Es muy característico el enlentecimiento del lenguaje y la sensación de lengua trabada.
  • Pérdida de equilibrio, caída y falta de coordinación de las extremidades.
  • Problemas de visión repentinos. Pérdida total o parcial y apreciación borrosa de las figuras.
  • Dolor fuerte de cabeza sin causa que lo justifique.
  • Parálisis de uno de los lados del cuerpo, izquierdo o derecho. Se produce de forma repentina y puede afectar a todos los miembros o solo a las piernas.
  • Asimetría facial, que se advierte con claridad cuando el paciente sonríe. La boca torcida y el ojo anormalmente abierto son síntomas reconocibles del ictus.

En todos los casos anteriores debes avisar inmediatamente al médico o al servicio de urgencias sanitarias. El tiempo es un factor decisivo para que las consecuencias del ictus sean más o menos severas.

¿Qué cuidados requiere una persona que ha sufrido un ictus?

El plan de cuidado del ictus va a depender del daño sufrido por la persona. También habrás de tener en cuenta las causas, si se conocen, que lo han producido. Sigue estos pasos para que su recuperación se produzca en el menor tiempo posible.

Respeta el periodo de adaptación

Cualquier persona que sufre un accidente cardiovascular debe adaptarse a su nueva situación. Dependiendo del grado de afectación sus capacidades quedarán más o menos reducidas. Asimismo, su movilidad puede verse seriamente afectada. Poco a poco y con la ayuda de la rehabilitación se recuperará total o parcialmente.

Establece objetivos reales

Tu objetivo como cuidador, ya seas familiar o profesional, debe adecuarse a las posibilidades reales del paciente y su estado tras el ictus. En algunos casos la recuperación puede ser total, sin secuelas, pero en la mayoría de los casos no sucede así. Los cuidados que le proporciones estarán en consonancia con sus necesidades, apoyando el trabajo de los médicos y los fisioterapeutas.

 

La importancia de la movilidad

Desde el primer momento es necesario que ayudes al paciente a mover las partes del cuerpo que no hayan quedado inmovilizadas por el ictus. Mantener la actividad de las extremidades será de gran ayuda para avanzar en la recuperación. Potencia su autonomía personal animando a que consiga pequeños logros cada día.

Trabaja en su estimulación mental

Es importante animar al paciente para que realice pequeñas actividades según su capacidad: caminar, pintar, leer, colocar sus objetos personales. Aunque tengas que ayudarle al principio, poco a poco irá realizando más tareas de forma independiente. Esto contribuye a estimular su mente y a mejorar su autoestima.

Cuida su alimentación

Para evitar que aparezcan infecciones tras un ictus es necesaria una buena alimentación. Cuida su dieta ofreciendo variedad de alimentos ricos en proteínas y fibras vegetales. Evita el exceso de grasas, sal y azúcar. Sustituye los fritos por otros métodos de cocción más saludables, como asados o hervidos. Si el ictus ha afectado a la deglución, debes ofrecer los alimentos triturados. Es preferible que coma más veces y menores cantidades cada vez.

Evita la deshidratación

Una persona debe ingerir, como mínimo, un litro y medio de agua al día. En el caso de una persona con movilidad reducida a causa de un ictus, debes ofrecerle el agua con una pajita para que pueda beber sin derramarla. Y en caso de que no trague correctamente, utiliza un espesante específico para que ingiera el agua como si fuera un alimento.

¿Cómo debes comunicarte con una persona con ictus?

En algunos casos el ictus afecta seriamente al lenguaje. Si esa es tu situación, sigue estas indicaciones para saber como cuidar a una persona con ictus que ha perdido la capacidad de hablar.

  • Háblale despacio, con palabras sencillas y vocalizando excesivamente para que pueda leer tus labios.
  • Emplea frases cortas y sé paciente.
  • Utiliza gestos para apoyar tus frases. También puedes emplear una pizarra pequeña para escribir lo que quieras transmitirle.
  • Mírale a los ojos con empatía, cariño y comprensión.
  • Dale tiempo para asimilar lo que estás diciendo. Evita las prisas y crea un ambiente sosegado en torno al paciente.
  • Haz preguntas que sean fáciles de contestar: sí, no, allí, comer…
  • Evita los gritos, pues no ayudan a la comunicación. Antes al contrario, contribuirán a perturbar al enfermo y será mucho más difícil entenderle.
  • Con el cuidado del ictus la persona afectada podrá recobrar gran parte de sus capacidades y en algunos casos, hasta recuperarse totalmente. Esperamos que estos consejos te ayuden a la hora de elegir el cuidador más apropiado para tu familiar.

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    <a href='https://www.depencare.com/autor/miguel-mateos-beltran'>Miguel Mateos Beltrán</a>
    Nº Colegiado 2828 41033 ICOMEM (Ilustre Colegio Oficial de Medicos de Madrid) <br> Úlitmos artículos

    Licenciado en medicina y cirugía por la prestigiosa Universidad de Salamanca. Especialista en Medicina de Familia con más de 34 años de experiencia en Medicina Familiar y Comunitaria, diplomado en Orientación Familiar.  Además, diplomado en Dietética y Nutrición humana.