Cuidadoras ELA

¿Qué es la ELA?

 

La ELA, como se conoce a la “Esclerosis Lateral Amiotrófica”, es una enfermedad neurológica progresiva que afecta a las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal, causando la limitación o incluso incapacidad de movimiento en ciertas articulaciones, que a su vez provoca también la debilidad muscular característica de esta enfermedad.

La enfermedad puede comenzar como un síndrome bulbar (parálisis bulbar progresiva). Suele darse en personas mayores de 50 años y es más frecuente en los hombres que en las mujeres.

 

Síntomas

 

Habitualmente las personas que padecen esclerosis lateral amiotrófica (ELA) conservan su conciencia y plenas facultades mentales, los síntomas de la enfermedad están vinculados a la movilidad:

 

Síntomas iniciales del ELA

 

Los síntomas iniciales del ELA suelen presentarse en las extremidades, así como de forma más leve en la cabeza.

  • Debilidad y torpeza en las manos.
  • Debilidad y torpeza en las piernas, pies o tobillos.
  • Pérdida general de fuerza muscular.
  • Dificultad para caminar o realizar tareas que requieran de cierta movilidad.
  • Dificultad para mantener la cabeza con una postura correcta.
  • Calambres y tics musculares.
  • Balbuceo o dificultad para tragar.

 

Síntomas avanzados de ELA

 

Con el desarrollo de la enfermedad se pueden manifestar otros síntomas que van más allá de las extremidades.

  • Incapacidad para comer: las dificultades de la anterior etapa se convierten en una imposibilidad de alimentarse
  • Problemas para hablar: con el paso del tiempo los enfermos de ELA acaban perdiendo la capacidad de hablar.
  • Dificultad para respirar: al paralizar los músculos que usamos para la respiración, los enfermos de ELA acaban desarrollando dificultad para respirar.
  • Demencia: en algunos casos los pacientes de ELA sufren problemas de memoria y dificultad para la toma de decisiones.

 

Causas

 

La ELA sigue siendo una enfermedad muy desconocida a día de hoy. Se han investigado algunos factores vinculados al desarrollo de esta enfermedad, sin llegar a ningún estudio verdaderamente concluyente sobre las causas del desarrollo de esta enfermedad.

 

  • Genética: entre un 5 y un 10% de los casos de ELA son heredados. Estos casos son los conocidos como ELA familiar.
  • Neuroexcitoxicidad: un exceso de glutamato, principal neurotransmisor excitados del sistema nervioso centrar, puede contribuir a la degeneración neuronal.
  • Edad: el riesgo de enfermedad de ELA aumenta con la edad, siendo más frecuente entre los 40 y 60 años.
  • Sexo: se trata de una patología más frecuente en los hombres, aunque las diferencias desaparecen a partir de los 70 años.
  • ELA ambiental: aunque no hay estudios concluyentes sobre ello, existe evidencia de la concentración de casos de ELA en determinadas ubicaciones geográficas como la isla de Guam, esto hace sospechar que hay factores ambientales que pueden favorecer el desarrollo de ELA.

 

Tras su diagnóstico, actualmente los pacientes de ELA tienen una esperanza de vida de entre 6 a 10 años, teniendo que ayudarse de un respirador artificial u otros dispositivos similares los que sobreviven un mayor tiempo.

 

Tratamiento

 

El tratamiento de la ELA puede diferir en función de la ubicación en nuestro cuerpo en la que tenga lugar el brote.

Actualmente no existe una cura para la enfermedad, pero sí tratamientos que ayudan a limitar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

  • Tratamientos farmacológicos: es habitual que se administren medicamentos que incluso pueden ayudar a alargar la esperanza de vida de los pacientes.
  • Fisioterapia: a través de la fisioterapia se trata el dolor físico y la movilidad de las articulaciones y cierta fuerza muscular.
  • Respiración: como con el paso del tiempo los pacientes desarrollan dificultad para respirar, los ejercicios de respiración y ventilación son de gran ayuda para mejorar esta capacidad en los pacientes del ELA.
  • Ayuda psicológica: al tratarse de una enfermedad sin cura, suele causar un gran impacto en la persona que lo padece, por lo que es importante que cuente con apoyo psicológico que le permita hacer frente a la enfermedad de la mejor manera posible.

 

Recomendaciones para el cuidado de pacientes de ELA

 

Como sucede con muchas otras patologías, es de gran valor contar con experiencia en el cuidado de pacientes de ELA y estar física y mentalmente preparado.

  • Al tener problemas movilidad, los pacientes de ELA necesitan mucha ayuda en sus desplazamientos y fuerza para poder realizar movilizaciones de la cama a una silla, etc.
  • Además, es importante mantener correctamente alimentado e hidratado al paciente y las comidas deben realizarse en posición erguida. Nunca tumbado.
  • En algunos casos es importante conocer el funcionamiento y colocación de los soportes de respiración.
  • Trata de crear un horario con rutinas tanto de comidas como de ir al baño.
  • Realiza pequeños ejercicios que favorezcan la fuerza y la coordinación de manos y brazos.
  • Realiza cenas ligeras que dejen dos horas entre la alimentación y la hora de acostarse.

 

 

Cuidadoras especializadas en pacientes de ELA

 

En Depencare ofrecemos cuidadoras que se adaptan a tus necesidades, ya sea por la patología de la persona a cuidar, así como su disponibilidad, forma de ser, etc.

Gracias al cuidado a domicilio, la persona no tiene que abandonar la familiaridad de su hogar para seguir siendo atendido adecuadamente y mantener o mejorar su calidad de vida.

Realizamos un estricto proceso de selección que nos permite localizar a las mejores cuidadoras y que mejor se adecúan a tus necesidades. Nosotros nos ocuparemos de todo el papeleo, las nóminas, etc además de cubrir bajas o vacaciones del cuidador.

Contacta con nosotros y te informaremos sin ningún tipo de compromiso.

Solicita información o llámanos al 91 091 35 66

Solicita información o llámanos al

91 091 35 66

Esta página utiliza cookies para una mejor experiencia de usuario. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar